Jesus Heals a Deaf Man

A deaf man with a speech impediment was brought to him, and the people begged Jesus to lay his hands on the man to heal him. Jesus led him away from the crowd so they could be alone. He put his fingers into the man’s ears. Then, spitting on his own fingers, he touched the man’s tongue. Looking up to heaven, he sighed and said, “Ephphatha,” which means, “Be opened!”  Instantly the man could hear perfectly, and his tongue was freed so he could speak plainly! — Mark 7:32-35

사람들이 귀먹고 어눌한 자를 데리고 예수께 나아와 안수하여 주시기를 간구하거늘 예수께서 그 사람을 따로 데리고 무리를 떠나사 손가락을 그의 양 귀에 넣고 침 뱉아 그의 혀에 손을 대시며 하늘을 우러러 탄식하시며 그에게 이르시되 에바다 하시니 이는 열리라는 뜻이라 그의 귀가 열리고 혀의 맺힌 것이 곧 풀려 말이 분명하더라 — 마가복음 7:32-35

Allí le llevaron un sordo tartamudo, y le suplicaban que pusiera la mano sobre él.

Jesús lo apartó de la multitud para estar a solas con él, le puso los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva. Luego, mirando al cielo, suspiró profundamente y le dijo: «¡Efatá!» (que significa: ¡Ábrete!). Con esto, se le abrieron los oídos al hombre, se le destrabó la lengua y comenzó a hablar normalmente. — Marcos 7:32-35